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✦ Pieza única · Sin reposición
Un cervatillo moteado descansa sobre un prado en flor, bajo un frondoso bocage. Loza inglesa de hacia 1825, pintada a mano, con la serenidad y el encanto de una escena de bosque.
Materiales
– Loza (earthenware) prensada a mano en molde
– Vidriado plumbífero
– Decoración polícroma pintada a mano en rojo óxido, blanco, negro, verde y azul
– Hojas y flores aplicadas a mano
Medidas
Alto: 12 cm · Ancho: 12 cm
Peso: 252 g
Época
Hacia 1825. Staffordshire, Inglaterra. Datación confirmada por una especialista en figuras de Staffordshire.
Estado de conservación
Pieza antigua con restauraciones antiguas, examinadas y descritas por una especialista. Han sido restauradas las hojas superiores del bocage y la rama situada a la izquierda, detrás de la cabeza. El ciervo, la peana y el resto del bocage se conservan originales, con un fino craquelado en el cuello y desgaste propio de la edad. Se ofrece como pieza decorativa, no como pieza de colección en estado original.
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Este ciervo tumbado Staffordshire antiguo transmite calma desde el primer vistazo. Recostado sobre un prado, con las patas dobladas bajo el cuerpo, gira el cuello y mira de reojo, como si acabara de oír un ruido en el bosque.
Su pelaje rojo oscuro, brillante y salpicado de lunares blancos, contrasta con el pecho claro y las pezuñas negras. Tras él se abre un bocage de hojas verdes, adornado con flores en relieve: rosetas blancas con corazón azul y rojo, y pequeños capullos encarnados. La peana, con volutas y hojas aplicadas, imita un rincón de hierba fresca.
Figuras como esta salieron hacia 1825 de los alfares de Staffordshire, en Inglaterra. El barro se prensaba a mano dentro de un molde, y las hojas y flores se modelaban y añadían una a una. Por eso cada pieza tiene algo único, y por eso decoraban con tanto cariño las repisas de las casas inglesas.
Su mayor atractivo es su expresión: una mirada dulce, casi humana, y una pose tranquila que invita a detenerse. Lleva casi dos siglos de vida, con restauraciones antiguas que forman parte de su historia.
Una pieza para dar calidez y carácter a cualquier rincón.
Por su pose horizontal y serena, queda muy bien en estanterías bajas, mesitas auxiliares o sobre una cómoda, a la altura de la mirada. También luce sobre una repisa de chimenea, junto a velas o un pequeño espejo antiguo. Combina con estampados florales, loza inglesa, madera envejecida y tonos verdes, en ambientes cottage o de casa de campo. En un dormitorio o una biblioteca aporta un toque de calma y naturaleza. Limpiar solo con un pincel suave o un paño seco, sin agua, para proteger las zonas restauradas.
Un regalo delicado para quien ama la naturaleza, los animales del bosque o la decoración inglesa. Ideal para celebrar una casa nueva o para alguien que colecciona objetos con historia. También es un detalle con mucho significado en Navidad, cuando los ciervos evocan el invierno y el hogar. Transmite serenidad, ternura y el valor de lo hecho a mano.
Esta pieza ya tiene dueña, pero cada semana entran piezas nuevas al catálogo. Si te ha gustado el estilo, déjame tu email y te aviso en cuanto encuentre algo con este mismo carácter.