220,00 €
✦ Pieza única · Sin reposición
Cuatro querubines de porcelana Capodimonte pintados a mano, en divertidas poses acrobáticas y con la N coronada bajo cubierta. Un conjunto completo y poco habitual, ideal para coleccionistas.
MATERIALES: Porcelana esmaltada y pintada a mano
MEDIDAS:
Querubín paño azul: 7 x 7 cm
Querubín paño granate: 8 x 8 cm
Querubín paño lila: 9 x 6 cm
Querubín paño amarillo: 11 x 5 cm
ÉPOCA: mediados del siglo XX (hacia 1950-1970).
ESTADO DE CONSERVACIÓN: Excelente. Tres de los cuatro ángeles se conservan en perfecto estado, sin roturas ni reparaciones. El ángel del paño turquesa presenta una pequeña pérdida en la punta de uno de los dedos de la mano, visible en una de las fotografías. Esmaltes brillantes y colores vivos.
Envío GRATUITO a partir de 50 € para España (Península). Resto de zonas: ver envíos disponibles.
Este set de cuatro ángeles de porcelana Capodimonte reúne a otros tantos querubines en plena travesura. Uno hace el pino, otro se tumba con las piernas en alto, el tercero cae de espaldas con una pierna levantada y el cuarto se sienta tranquilo, observando a sus compañeros. Además, todos lucen alas con plumas pintadas a mano y un fino cinturón dorado.
Cada figura lleva en la base la N coronada en azul, la marca asociada a la porcelana de Capodimonte. Esta tradición napolitana nació en el siglo XVIII, en la Real Fábrica fundada por Carlos de Borbón. Más tarde, numerosos talleres de la región continuaron con su estilo. Por sus características, estas piezas son probablemente de mediados del siglo XX.
El trabajo de pintura es el gran encanto del conjunto. Los paños amarillo, turquesa, magenta y rojo contrastan con la porcelana blanca y con el cabello castaño de cada querubín. Los rostros, de mejillas sonrosadas, muestran una expresión delicada. Por otro lado, resulta poco frecuente encontrar los cuatro ángeles juntos y con una composición tan variada. Conviene recordar que se trata de piezas únicas, con las señales propias de la edad y la pequeña pérdida descrita arriba.
Luce muy bien en una vitrina, una cómoda o una estantería con buena luz. Se pueden exhibir juntos, como una escena de juego, o repartidos por la casa. Aportan un toque clásico y alegre a salones, dormitorios y habitaciones infantiles de decoración cuidada. Conviene limpiarlos solo con un paño suave y seco.
Es un regalo especial para coleccionistas de porcelana italiana y para quien ama los ángeles o la decoración clásica. También encaja como detalle de bienvenida a un nuevo hogar, para un bautizo o para una celebración familiar. Transmite ternura, alegría y cariño por lo bien hecho.
Esta pieza ya tiene dueña, pero cada semana entran piezas nuevas al catálogo. Si te ha gustado el estilo, déjame tu email y te aviso en cuanto encuentre algo con este mismo carácter.